En la fotografía hay un aspecto que determina lo asombrosa y espectacular que puede llegar a ser. Sus elementos. Y es que, ¿acaso hay mejor elemento que una persona dentro de una imagen? Puede ser, pero hoy vamos a suponer que no y vamos a dejar que todas mis teorías tengan cierta lógica. ¿Todos de acuerdo? Venga va, sigamos antes de que siga desvariando, que a veces me pierdo yo solo escribiendo.

Por la propia naturaleza del ser humano, somos diferentes y nos comportamos de maneras dispares ante las mismas situaciones. Esto, llevado al campo fotográfico es una enorme ventaja. Ya que se nos presenta la oportunidad de mostrar a una persona tal y cómo es, además de físicamente claro. Aptitudes, actitudes, miradas, sentimientos, etc. Es más, en función de a quién estés fotografiando, la manera en que interactúe con los elementos del entorno cambiarán. ¿Qué nos permite esto? Crear imágenes totalmente novedosas y creativas y no tener que estar pensando tres días en cómo hacerlas, sino dejar paso a la improvisación. De lo que hablaré más adelante por cierto.

Además, en un mundo tan audiovisual como en el que vivimos ahora, las sesiones de fotos están a la orden del día. Moda, actuación, agencias, etc. Son muchos los campos en los que tener un book de fotos te facilita la vida, por lo que disponer de un fotógrafo que se adapte a lo que pidas y responda con profesionalidad y calidad es indispensable.

¿Qué es eso de que todavía no has conseguido un buen fotógrafo para tu book? Emm…¿a qué esperas para hacerme una propuesta indecente?COMUNÍCATEME

La comodidad no es un cliché

El primer aspecto que quiero tratar para aquellos que se decidan a tener un álbum de fotos, sin importar en este caso si es en exteriores o en estudio, es la comodidad. Hazme caso, si se dice en todos los artículos de recomendaciones y videotutoriales es por algo. No es un cliché, sino una realidad. Y te lo digo por experiencia.

No es lo mismo empezar a hacer fotos con un total desconocido, que tomarte un pequeño tiempo para hablar con esa persona y saber cómo es y qué busca exactamente. Solo los auténticos profesionales son capaces de cambiar el chip y ponerse a posar sin ningún tipo de pudor frente a una cámara. Incluso en estos casos puede que el fotógrafo no capte exactamente lo que el cliente quiere por falta de complicidad.

Lo idóneo es dejaros 10-15 minutitos antes de empezar para que
habléis y relajáis el ambiente
.

Así tanto tu como elSesion de fotos entre dos amigas riendose
cliente estaréis más tranquilos y tendréis más confianza. ¿Esto en qué se traduce? En una mejor comunicación durante la sesión de fotos, en evitar fotografías con poses demasiado forzadas y poco naturales, y en conseguir esa conexión que permita que las fotografías se ajusten a la perfección a lo que se tenía pensado.

El ejemplo más claro y reciente que os puedo contar, es el del bloguero sobre moda Vestirdeblog.com. Llevamos ya más de 4-5 sesiones juntos, y supongo que os podéis hacer a la idea de que el primer día que nos vimos, no dio los mismos resultados que el último. Relajación, complicidad, comodidad, etc. Echadle un ojo a una foto de los primeros días, y a otra de los últimos. Juzgad vosotros mismos si la comodidad es importante.

Improvisa la composición

Puede que esta recomendación no sea “bien aceptada” por todos pero yo la veo fundamental. Esta muy bien el llevar algunas poses o lugares concretos pensados. Pero como la improvisación y la creatividad instantánea no hay nada. Mi consejo es que cuando elijas un lugar, no pienses solo en quedarte ahí estático durante toda la sesión. Investiga bien el sitio y muévete, descubre nuevos ángulos y fondos con los que crear composiciones atractivas.

Usa tu vista de fotógrafo para detectar esos puntos con un toque característico. Si lo haces, conseguirás tener imágenes poco convencionales y “fuera de lo normal”. Y me tienes que reconocer que esto es mucho más difícil de conseguir si te sientas una tarde en tu casa a pensar todas y cada una de las fotografías que quieres sacar.

Un aspecto muy importante es que no solo tiene que improvisar el fotógrafo, sino que también el cliente. Mantener una pose “perfecta” para una fotografía no siempre da buenos resultados. De hecho si no estamos hablando de auténticos profesionales, esas poses suelen quedar muy poco naturales y entorpecen el grado de atractivo de la imagen. Trata de darle unas instrucciones básicas a tu modelo, pero respetando siempre la naturalidad y dándole libertad para que modifique las posturas y le resulte lo más cómoda posible.

Un truco para evitar esa falta de realidad, es generar un pequeño “circuito”. Me explico. A partir de una posición inicial, le explicas a tu modelo en qué posición tiene que acabar, de manera que todas las poses que haya entre medias sean naturales y representen una transición entre la inicial y la final. ¿Por qué hacer este circuito? Porque muchas veces las fotografías de esa fase intermedia quedarán mejor que las del inicio y final.

Practicando la creatividad

Por último, y casi lo más importante, es que interiorices esta frase: “uno no nace creativo, uno se hace creativo”. Como todo, es una afirmación muy subjetiva, pero por mi experiencia cada vez estoy más a su favor.

En mi caso, no me considero súper creativo, pero sí hay un cambio evidente entre mis primeras
fotografías y las últimas. Y dirás: “ya pero seguro que la cámara es mejor, los
objetivos, trípode…” BLA BLA BLA. Llevo con la misma cámara y equipo (a excepción del objetivo 50mm) desde hace 3 años y todas las fotografías de mi Instagram están hechas con él. La clave es practicar y atreverte con nuevas composiciones. Incluir nuevos elementos dentro de la fotografía, ángulos raros, incluso nuevos colores.

Todos sabemos que hay que mantener un estilo fotográfico para potenciar tu marca personal, aquí te explico cómo, pero también tienes que atreverte a probar, aunque no lo publiques. Atrévete con nuevas ediciones. ¿Eres adicto a Lightroom? Sal de tu zona de confort y lánzate a por Photoshop, crea nuevas imágenes surrealistas.

En definitiva, hay muchas maneras de fomentar y mejorar tu creatividad y como siempre, el único impedimento eres tú. Así que levántate de la silla, déjame un comentario molón, comparte este post, y ponte a practicar tu creatividad. Y si necesitas un book de fotos, ya sabes a quien recurrir… 😉

Y jamás lo olvides,

¡No esperes más, sal a crear mundo con tus fotografías!

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