Muchas veces, explicando mi pasión por la fotografía, he hecho referencia a “la vista del fotógrafo”. Y como las personas a las que se lo explicaba, tú te estarás preguntando: “¿Qué será eso de la vista de fotógrafo?…”.

Básicamente lo aplico a la fotografía callejera o street photography. Y no es más que despistarse, ir atento a lo que no tienes que ir atento, observar lo que casi nadie observa y aquello que todos pasan por alto. Cuando vas por la calle, casi nunca miras las azoteas de los edificios, pero qué pasaría si te dijera que te estás perdiendo infinidad de estructuras, líneas, curvas y decoraciones que no podrías ver si fijases la vista a pie de calle. ¡Exacto! Estarías dejando de ver otros puntos de vista diferentes a los convencionales. ¿Ya sabes por donde voy verdad?

          En realidad, la clave de un arte como el Street Photography es retratar en una imagen el instante perfecto de una situación cotidiana (o extraordinaria llegado el caso) mediante la cual seas capaz de transmitir una idea o emoción. Este instante puede que sea imperceptible dentro de la cotidianeidad de la vida de las personas que lo viven, pero muy llamativo a los ojos de los espectadores que ven perplejos como nos perdemos los mejores detalles de la vida.

Y sí, esta técnica tiene una estrecha relación con las Redes Sociales, puesto que si eres capaz de desarrollar tu vista de fotógrafo, serás capaz de identificar buenos contenidos y oportunidades sin explotar, o nuevas maneras de hacerlo. De manera que podrás aprovecharlas para mejorar tu presencia en estos medios y ser de los primeros en sacar jugo de estas brechas en la oferta del mercado.

Despístate y consigue ser creativo

Como he dicho con anterioridad, el punto más importante para tener una buena vista de fotógrafo, al menos en este ámbito, es despistarse. Así que si eres de esos que no es capaz de concentrarse y van siempre mirando a todos lados, aquí tienes potencial.

          Mientras nos despistamos, o fijamos nuestra atención en momentos poco usuales, estamos desarrollando un pensamiento paralelo que nos permitirá percibir las cosas de maneras diferentes. Y es precisamente en esa diferenciación donde aparece tanto la creatividad como la atracción de lo extracotidiano. ¿Cuántas veces has visto algo que te ha llamado la atención por la calle y has pensado: “Ojalá hubiera tenido una cámara para hacerle fotografiarlo”? De eso se trata, esas situaciones ocurren con más frecuencia de lo que te puedes imaginar, y si estás ahí para capturarlas, serás capaz de enseñarle a las personas aspectos poco conocidos o poco frecuentes.

La armonía entre tu cámara y tú

Para conseguir que tu cámara sea capaz de representar exactamente lo que quieres mostrar, tienes que ser capaz de configurarla de la mejor manera posible. Ten en cuenta que la variedad de momentos que puedes capturar es abismal, por lo que tienes que estar listo para no dejar atrás ni uno de ellos. Por ello, antes de salir de casa fija las opciones que más te faciliten el trabajo.

          Antes de nada, es obvio que no hay unos ajustes que sean los mejores sobre todas las cosas, sino que, como todo, hay varias posibilidades y tú escoges la que más te guste o se adapte a ti. La primera de ellas consiste en elegir la opción “Prioridad de obturación”. Si tienes una Nikon, aparecerá en una ruedecita con la letra “S”, y si tienes Canon con la letra “Tv”. Este modo está preparado para que selecciones una velocidad de obturación (=rapidez con la que la cámara ejecuta una fotografía), permitiendo que el resto de opciones de la cámara se autoajusten para equilibrar la exposición de la imagen. Es tremendamente útil si lo que buscas es hacer fotos de situaciones que duren muy poco tiempo, como un niño jugando con su padre en el parque, las hojas del otoño en pleno movimiento o dos enamorados dándose un pequeño beso mientras esperan el semáforo en verde.

          Por otro lado, puedes utilizar el ajuste de “Prioridad de apertura”. Marcado en la misma ruedecita, en Nikon con una “A” y en Canon con “Av”. Con este modo, solo tendrás que preocuparte por la profundidad de campo que le quieres dar a tus fotos. Muy útil si crees que vas a encontrarte con situaciones de todo tipo, y tu interés por resaltar más o menos lo que está cerca del objetivo va a variar. Sin embargo, como no controlas la velocidad de obturación, tendrás que tener cuidado ya que habrá veces en las que la velocidad sea baja y no capture con suficiente rapidez imágenes en movimiento, con un resultado borroso.

Ni que decir tiene que el modo manual es para los más valientes y habilidosos. Tus fotos tendrán un nivel muy alto de adaptación a lo que buscas mostrar. Sin embargo, corres el riesgo de no ser lo suficientemente rápido como para configurarla cuando vas a disparar la foto, y perderte ese momento.

Ancianos de la mano

Old Love

Por último, y personalmente es la técnica que más uso, es la mezcla entre el modo prioridad de obturación y la pantalla LCD de la cámara. A la derecha tienes un ejemplo de esta técnica. Es decir, me olvido de mirar por el objetivo y como mucho despliego la pantalla LCD para ver el resultado previo. ¿Por qué no miro por la cámara lo que voy a fotografiar? Básicamente porque el objetivo representaría algo que ya estoy viendo desde mi posición, pero y si quiero que la cámara capte lo mismo pero desde otro lugar desde el cual no he mirado. Como desde la cintura, por encima de mi cabeza, más ladeado hacia la derecha…Esta técnica es un poco más arriesgada porque no siempre el resultado saldrá bien. Sin embargo, cuando el resultado sea acertado, la foto será disruptiva y atractiva no solo por el momento sino por el cómo se capturó.

Si tienes problemas con todas estas opciones para hacer buenas fotografías callejeras usando tu vista de fotógrafo, envíame un mensaje y estaré encantado de ayudarte. ¡Pero tendrás que enseñarme las fotos finales 🙂!

 

¡No esperes más, sal a crear mundo con tus fotografías!

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