Hay cientos de categorías dentro de la fotografía, y miles de técnicas para lograr las imágenes perfectas en función del ambiente donde te encuentres.

Pero hoy me voy a centrar en la fotografía de moda callejera.

¿Por qué hacer fotografía de moda callejera?

         Habitualmente cuando pensamos en moda nos vienen a la cabeza estudios profesionales, pasarelas, lugares cerrados preparados para lograr la mejor iluminación posible sobre las prendas, etc. Pero, ¿y si te dijese que puedes hacer fotos de moda increíbles en plena calle? Sin necesidad de grandes prestaciones, solo tú cámara, el modelo y tú.

Piensa que al igual que en el resto de fotografías que haces en exteriores, los elementos de alrededor dotan a la imagen de una composición diferente y especial, que llama la atención. No será para menos en este caso. Tanto barandillas, como edificios o estructuras pueden acompañar al modelo y evitar que la foto sea aburrida. Esto no quitará el protagonismo a las prendas de ropa elegidas ni al modelo, sino que los resaltará por su integración con el entorno.

         Además, si estás disparando con un objetivo de 50mm, el efecto bokeh o desenfoque de fondo será mucho más acentuado en exteriores, por mera profundidad de campo. A mayor distancia entre la persona fotografiada y los objetos del fondo, mayor desenfoque de estos y más atención recaerá sobre el punto deseado. Sin pasar por alto que el uso de fuentes de luz puramente naturales, darán a la imagen un toque más realista y menos “preparado”.

Si eres de los más atrevidos, podrías incluso integrar técnicas de Street Photography, y adaptarlas a la fotografía de moda callejera. Es decir, sin tener un modelo que te acompañe, ir fotografiando personas por la calle que te parezcan llamativas, en cuanto a la moda se refiere. Eso sí, ¡trata de no ser invasivo y que no se percaten de ello! Otra opción es ir pidiendo permiso a todo el mundo, pero desde luego que el ritmo de tu trabajo será más lento y recibirás muchas negativas. Aunque por otro lado, si aceptan, podrás dejarles tu tarjeta para que vean tus trabajos, no hay mal que por bien no venga.

¿Cómo hacer fotos de moda sin iluminación pro?

Antes de quedar con el/la modelo, debes mirar el tiempo y elegir el tipo de luz que quieres que predomine en la imagen. Con cada tipo de tono acentuarás más un tipo de piel y ropa u otra. Los tonos azules predominarán en horas nocturnas, y los tonos más cálidos en amaneceres y atardeceres. A pesar de que hayas planeado a la perfección en que franja de horas quieres hacer las fotos, puede que el día se tuerza y comience a nublarse o anochezca antes de lo que creías, por lo que tendrás que tener en cuenta algunos de los consejos que te daré a continuación para no volverte a casa con las manos vacías.

Medición de la iluminación

El primer consejo es fijar el modo de medición de la iluminación en “puntual” o en “ponderado al centro”, no en “matricial”. Sobre todo si buscas fotografías con diferentes puntos de luz. ¿Por qué elegir el modo puntual? Porque la cámara evaluará si el objeto o persona sobre el que tienes el punto de enfoque necesita más o menos luz. Obviando la luz que tiene a su alrededor.

     De esta manera, te asegurarás de tener bien expuesto el componente principal de la imagen y destacarle sobre lo demás. Este ajuste es algo exigente puesto que sobreentiende que el resto de la imagen no tiene tanta relevancia en cuanto a luz, y eso no es siempre así. Si estás empezando, lo mejor es el uso del modo “ponderado al centro”, que evaluará la luz del punto central en mayor medida, y la luz de sus alrededores pero con menor importancia. Así será menos probable que la foto quede desequilibrada con zonas muy claras y otras muy oscuras.

Balance de blancos

Además de el manejo del modo de medición de la iluminación, tienes que tener en cuenta el balance de blancos. Indispensable si vas a trabajar en horas donde la luz sea muy cálida, muy azulada, o en días nublados. ¿Para qué sirve el balance de blancos? En pocas palabras, se encarga de equilibrar los tonos de una fotografía para evitar tener imágenes con predominio de una gama de colores. Ejemplo: si en la foto predomina el tono azul, el balance de blancos automático la corregirá y aplicará tonos cálidos para mostrarte un resultado con tonalidades “correctas”.

          Si estás empezando, mi consejo es que trabajes en automático, y poco a poco, cuando te vayas metiendo más en la fotografía y busques resultados diferentes, te atrevas a modificarlo. A continuación explicaré un poco por qué no utilizar el balance de blancos automático.

Imagina que quieres aprovechar la magnífica luz de un atardecer porque los tonos amarillos dan un resultado estupendo con los colores de la ropa o la piel del modelo. Si usases el modo automático, a no ser que en la edición lo modifiques, no podrías captar esa gama de colores. La solución es ajustar el balance para que precisamente no corrija la imagen, y mantenga esas tonalidades. Siguiendo con este ejemplo. Haces la fotografía al atardecer y con el balance automático, la cámara usaría el modo “tungsteno” o “fluorescente” para dar tonos más azules a la imagen y contrarrestar los cálidos. Sin embargo, si manualmente seleccionas un modo que aporte o mantenga tonos amarillos, como el “nublado” o “sombra”, la imagen quedará exactamente como querías.

          Sé que esto es un poco complicado, pero puedes encontrar un gráfico muy ilustrativo aquí. Donde a la izquierda aparecen los modos que dan tonalidades azuladas para equilibrar imágenes muy cálidas, y a la izquierda los modos que hacen justo lo contrario.

Posición del modelo

Lo “último” es la orientación que debe tener el modelo para atraer la luz que quieras y por el lado que prefieras. No siempre querrás que todo lo que lleve el modelo o todas las partes de su cuerpo estén igual de iluminadas, y como dijimos antes, no disponemos de equipo profesional para lograr estos efectos. Por lo que antes de hacer la foto, busca la dirección de la luz, donde quieres que refleje en el modelo, y el resto es cosa de tu imaginación y creatividad, y la profesionalidad del retratad@.

 

Espero que estos consejos te hayan ayudado y animado a salir con la cámara para probarlos. Recuerda, prueba y error, prueba y error hasta que des con la clave y consigas tu imagen perfecta.

 

¡No esperes más, sal a crear mundo con tus fotografías!

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